Idioma español/Spanish Language, Idiomas/Languages

Lenguas emparentadas

Aquela vila s’estamplèva, abans la bastison dau premèirs barris, dinc au mons Judaïc. Devath lo grand teatre son las roinas daus Pilars de Tutela, un edifici ubèrt compausat d’una auta colomnada que n’era vesedoira dempuei la ribèira e dont la foncion es desconeishuda[1].

¿Adivinaste en qué idioma está este texto? Hay algunas palabras similares al español, o al menos así parece. Por momentos parece recordar al francés, por momentos al portugués. Esto es porque este idioma comparte raíces históricas con el español (y el francés y el portugués): es una lengua romance.

Origen de las lenguas romances

El término romance proviene de las palabras en latín romanicus y romanice (“a la manera de los romanos”). Cuando el Imperio romano se expandió por Europa, los pueblos conquistados adoptaron la lengua romana y la adaptaron a sus usos y costumbres. Tanta fue la influencia local que cerca del siglo X estas lenguas ya se distinguían del latín. Por ejemplo, algunos montaban un cheval (francés), otros un cavallo (italiano) y otros más un caballo (español); todas estas palabras derivaban del latín caballus. En Francia, se llamó romanz a la nueva lengua, para indicar que provenía de la lengua romana[2].

¿Cuáles son las lenguas romances?

Se suele decir que las lenguas romances son el español, el francés, el italiano, el rumano y el portugués. Pero no son las únicas. Ethnologue distingue unas 43 lenguas romances. Algunas de estas son el catalán, el gallego, el lombardo, el napolitano, el occitano, el sardo y el siciliano. El texto del principio, de hecho, está en occitano.

Aprender otra de las lenguas romances nos puede resultar fácil como hablantes de español. El vocabulario es bastante sencillo, aunque hay que prestar mucha atención a los falsos amigos. También hay palabras que tienen el mismo origen, pero han cambiado tanto que ya no se nota. Un caso curioso es el de la palabra francesa orange, del latín medieval pomum de orenge, del italiano arancia. Esta palabra era originalmente narancia, pero aparentemente perdió la n inicial por una confusión con el artículo definido (une narange, una narancia). También pudo haber sido por influencia de la palabra or (“oro” en francés). En español, en cambio, naranja mantuvo la n.

Las conjugaciones verbales suelen tener muchas formas irregulares, al menos en comparación con idiomas como el inglés. Io voglio imparare italiano, perché sono cittadina italiana (la mia nona era nata a Sicilia) e voglio conoscere più di questa bella lingua. Si tu legge questo e sai italiano, me scusa per tutti quello qui ho detto male.

¿Qué te parece? ¿Qué lengua romance te gustaría aprender? Dejá tu opinión, consulta o sugerencia en los comentarios. Si te pareció interesante, hacé clic en “Me gusta” y compartilo con tus amigos.

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Fuentes consultadas:

http://www.elcastellano.org/palabra/romance

https://www.etymonline.com/

http://www.leslyriades.fr/spip.php?article163

https://www.documentales-online.com/la-historia-de-europa-2-6-el-imperio-de-las-religiones/

 

[1] https://oc.wikipedia.org/wiki/Bord%C3%A8u

[2] Principalmente, del latín vulgar. Para más información sobre el latín vulgar y el clásico, leé este artículo.

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