Y recuerde cada cual
lo que cada cual sufrió,
que lo que es, amigo, yo
hago ansí la cuenta mía:
ya lo pasado pasó,
mañana será otro día.
Martín Fierro, J. Hernández
Enero, primer mes de un nuevo año. Muchos adoptan resoluciones para el año por delante. ¿El año por delante? ¿Por qué decimos que está delante?
Parece evidente que el futuro está adelante y el pasado, lo que pasó antes, queda atrás. Sin embargo, en español también usamos una versión de antes para hablar de algo que está delante de nosotros. Lo mismo pasa en inglés, con before.
Call me before you go. > Llamame antes de irte.
He stood before his coworkers. > Se presentó ante sus compañeros.
El término anterior también incluye los dos significados: que precede en el tiempo y que está delante.
durante el mes anterior
el ligamento cruzado anterior
Por el contrario, posterior se refiere a algo futuro, así como a lo que está detrás.
los sucesos posteriores al juicio
un sello en la parte posterior del marco[1]
El inglés tiene la palabra preposterous, que, aunque no es de uso común, se escucha de vez en cuando. Viene del latín praeposterus (de prae- antes y postĕrus posterior), algo que está en orden inverso, y actualmente se refiere a algo contrario a la naturaleza o el sentido común. Se puede traducir al español como absurdo, ridículo, descabellado, aunque en el diccionario de la RAE figura también prepóstero: “trastrocado, hecho al revés y sin tiempo”.
Lo pasado pasó
La frase todo tiempo pasado fue mejor no indica que antes sucedieran menos cosas malas, sino que −felizmente− la gente las echa en el olvido. El túnel, E. Sábato
El pasado lingüístico se expresa de manera distinta aun entre los idiomas que más conocemos. En español se hace una diferencia entre una acción acabada (canté) y una acción habitual o incompleta (cantaba). En inglés, en cambio, esa diferencia no existe.
I sang a song in the party last night. > Anoche canté en la fiesta.
When I was young, I sang every day. > Cuando era joven, cantaba todos los días[2].
Incluso en las lenguas romances, hay diferencias relacionadas en las estructuras. El italiano (passato prossimo) y el francés (passé composé) hablan de acciones completadas en el pasado usando una estructura verbal más similar a nuestro pretérito perfecto compuesto (he cantado) que al indefinido (canté).
Ieri ho cantato alla festa.
Hier j’ai chanté à la fête.
Otra diferencia es que en estos dos idiomas se usa también el verbo ser (essere/être) como auxiliar:
Ieri sono andata al cinema.
Hier je suis allée au cinéma.
¿Una más? Tanto en italiano como en francés, el verbo puede concordar con el sujeto[3]:
lui è andato / lei è andata / loro sono andati / loro sono andate
il est allé / elle est allée / ils sont allés / elles sont allées
En el español rioplatense, no usamos tanto el pretérito perfecto compuesto (¿Qué has hecho?). Este tiempo verbal tiene una estructura y usos bastante similares al present perfect del inglés. Se refiere a acciones del pasado que repercuten en el presente o que llegan hasta él.
She has lost her keys. > Ha perdido las llaves.
I have lived here all my life. > He vivido aquí toda la vida.
Pero como veremos, las distintas formas de expresar el tiempo no tienen que ver solamente con tiempos verbales.
El futuro detrás de nosotros
Es curioso que existen culturas, y sus lenguas respectivas, que se refieren al futuro como algo que está detrás. Uno de los idiomas que refleja esta percepción del tiempo es el aimara, lengua indígena que se habla principalmente en Bolivia y Perú y en menor medida en Argentina, Chile y Ecuador.
En aimara, el tiempo se expresa según lo que está a la vista y lo que no. El pasado, lo conocido, se puede ver, por lo tanto está adelante. Por el contrario, el futuro es desconocido, por lo que no se lo puede ver; es como si estuviera detrás de nosotros. Además, los hablantes extienden el brazo hacia adelante al hablar del pasado y hacia atrás cuando se refieren al futuro, al revés de lo que haríamos nosotros[4]. Dentro de lo visible, el pasado, el aimara también hace una distinción entre lo que se sabe por conocimiento directo (el hablante lo vio) o indirecto (el hablante no lo presenció).
Y el aimara no es el único. En lisu, una lengua que se habla en zonas de China, Myanmar, Tailandia e India, también se expresa el futuro como algo que está detrás y del pasado como algo por delante.
¿Hacia dónde va el tiempo?
Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado. El gran Gatsby, F. S. Fitzgerald
El caso del aimara y el lisu son solo un ejemplo de percepción cultural del tiempo que es muy diferente al que estamos acostumbrados. Pero hay otros ejemplos que reflejan otras formas de percibir el mundo.
No todas las lenguas del mundo dividen el tiempo gramatical en pasado, presente y futuro. Algunas dividen el tiempo en pasado y no pasado, otras en futuro y no futuro. Algunas lenguas contrastan próximo y remoto en función de la distancia en el momento en que se habla. En otras, los verbos no reflejan tiempos verbales de ningún tipo.
Si nos dijeran que acomodemos una serie de sucesos en orden cronológico, es muy probable que empecemos por la izquierda y avancemos en el tiempo hacia la derecha. En lenguas con sistemas de escritura que siguen otra dirección, el orden podría ser otro. Por ejemplo, en árabe, idioma que se lee de derecha a izquierda, el orden cronológico también iría de derecha a izquierda. En chino, el orden sería vertical, de arriba abajo, como ya mencioné en un artículo anterior.
Cada idioma refleja una forma diferente de experimentar el mundo, y la realidad que conocemos no es necesariamente la única posible. Por eso no se puede traducir literalmente cuando estudiamos un nuevo idioma: hay que aprender a pensar en ese idioma. Y por eso los traductores tenemos que estar atentos a las diferencias lingüísticas y culturales, sutiles o no tanto, para que nuestro trabajo sea de calidad y para evitar errores de traducción.
Acá podés encontrar más información sobre mi trabajo como traductora profesional y los servicios lingüísticos que ofrezco.
Créditos de las imágenes
Mujer aimara con un niño va a la ciudad de Pisac, Perú, al atardecer. Foto de Olena Lialina.
Fuentes consultadas
Sigman, M. El poder de las palabras. Buenos Aires, Penguin Random House Grupo Editorial, 2022.
Giammatteo, M (Coord.). Categorías lingüísticas. Buenos Aires, Waldhuter Editores, 2018.
Everett, C. A Myriad of Tongues. How Languages Reveal Differences in How We Think. Cambridge, Massachusetts; Londres, Inglaterra. Harvard University Press, 2023.
Online Etymology Dictionary. <etymonline.com>. [Consulta: 9 de enero de 2026].
RAE. Diccionario de la lengua española. <https://dle.rae.es/>. [Consulta: 9 de enero de 2026].
Diccionario Etimológico Castellano en línea. <https://etimologias.dechile.net/>. [Consulta: 9 de enero de 2026].
Merriam-Webster Dictionary. <https://www.merriam-webster.com/>. [Consulta: 9 de enero de 2026].
[1] En inglés también existen las palabras anterior y posterior con ambos sentidos, pero no son de uso común. Aparecen principalmente en textos médicos o legales con lenguaje muy especializado. Es lo que suele pasar en este idioma con muchas palabras de origen latino.
[2] A veces se puede usar la forma inacabada del español (cantaba) para traducir el pasado continuo del inglés (was singing).
[3] Aunque no siempre y no de la misma manera. Si querés saber cómo se forman estos tiempos, podés visitar esta página para el passato prossimo del italiano y esta otra para el passé composé del francés.
[4] NOSOTROS los hablantes de lenguas indoeuropeas, como el español.
